Leo a John Moore, el evangelio de Lucas y el de Mateo (Jesús me cae bien, un deslenguado) y a Matthieu Ricard, recientemente declarado el hombre más feliz del mundo, como me hizo saber C. Ricard es el hijo budista que le salió a Revel. Revel me carga desde siempre, desde que leí su “¿Para qué filósofos?” y más recientemente su “Descartes, inutile et incertain” que viene de apéndice a mi edición del Discurso del Método. Es un liberal de mierda. También estoy leyendo a Nietzsche, pero al Nietzsche de los anarcos gringos. Y escucho a Spinetta de 1973, el disco Artaud, que está un poco de moda pero que no por eso deja de emocionar. Salgo en la noche en bicicleta y canto.
Por alguna razón, todo esto que enumero me hace sentir más en la tierra. He sido botado a místico siempre (más de alguna vez Cioran me quitó el sueño). No sé qué resulte de todo esto. Por lo pronto, que alguien me cante que “todas las hojas son del viento” con una voz tan suave me hace ver muchos colores, imágenes, verdades.
La de Sinapsis es la segunda entrevista que nos hacen. La primera era un proyecto de unos universitarios cuyo resultado nunca llegamos a ver. En esa yo hablaba de repente. En esta no digo nada, aparezco de papel tapiz, sonriendo y aprobando el discurrir abufomiano. A mí siempre me asombra la capacidad oral de mi compañero, esa manera que tiene de estar siempre atento a lo que está diciendo y a lo que falta por decir. Yo, por mi parte, funciono mejor en la conversación privada. Son las cosas de la vida.
Esta era mi anterior ponencia. Quien se dé el tiempo de leer las dos podrá ver que, siendo ambras muy parecidas en su espíritu, son muy diferentes en su “dificultad”, por decir así.
Por lo general la gente que lee esta la encuentra media fome. A mí me gusta mucho. Hay que tener buen ojo para leer y ser lo menos superficial posible. En serio lo digo. Continuar leyendo »
Quiero mantener mi blog vivo porque pienso que puede servir para algo. Últimamente he visto algunos blogs y creo que me inspiré [o no]. Publico la ponencia que escribí para el Congreso de Hermenéutica Libertaria [la página la tienen botadísima, por cierto, casi como este blog]. Tenía otra escrita, que también voy a subir en algún momento. Pero la cambié porque dadas las conversaciones y el griterío introductorio del primer día, al día siguiente mi ponencia hubiera sido asombrosamente insípida y hasta amarga. Así que me quedé en la noche escribiendo lo que me parecía que yo tenía que escribir y reemplacé, como aconseja N., el “yo debería…” por el “es preciso que yo…”. A ver si a alguien le entretiene tanto como a mí. Continuar leyendo »
No tengo nada que decir. Esta sí que es paradoja. El mundo griego se estremeció con “miento”. Foucault, con “hablo”. “No digo nada” se parece a las dos.
Una literatura del no decir nada es perfectamente posible.
Voy a estar subiendo el curso de Ian Hacking en el Collège de France, temporada 2006. La traducción del francés es mía. Inauguración doble: categorías Traducción y Filosofía
1 VERACIDAD
1 Plan de los cursos A y B
2 La verdad no tiene historia
3 Veracidad
4 Genealogía de la historia
5 Autenticidad
6 Generalización de Williams
7 Geometría
8 Taxonomía
9 Estilos de pensamiento
1 Plan de los cursos A y B
Este año, mi curso está dividido en dos partes, A y B. El curso A, que comienza hoy, tiene por título “Razón y veracidad”. Comprenderá diez lecciones. Para las vacaciones de Pascuas nos separaremos por dos semanas, y luego de eso comenzaremos con el curso B, que comprenderá tres lecciones.
El curso B, que se llama “Las cosas, la gente y la razón”, es de hecho la conclusión de mis cursos en el Collège de France. La primera de estas tres lecciones concierne a la clasificación de las cosas. Pone punto final a las reflexiones que comencé en mi primer curso, en la primavera de 2001, sobre las clasificaciones naturales. En una palabra, la idea a la que llegué es que no hay clasificaciones naturales. De ahí el título Las clasificaciones naturales no existen. Continuar leyendo »
Cada vez que he hecho un blog lo he intentado justificar, siempre de manera muy enojosa (esta palabra es como de traducción de Roces o de Gaos). No intentaré hacer lo mismo con este. La tarea: usar un blog para lo que son los blogs. Id est, scribere. Sumne ego paratus ad scribendum atque publicandum? Vere nescio. La respuesta del sabio, pongámosle: desconozco.
Yo creo que mañana se me va a olvidar que (otra vez, cuarta o quinta vez) me hice un blog.